... y en ocasiones, como en el caso de los reptiles de sangre fría, como por ejemplo el dinosaurio, la hembra ponía los huevos en la arena, dejaba que el sol los incubara y abandonaba al recién nacido en las manos del destino. Existen algunos padres modernos que parecen pensar que ésta era una buena idea; no desean sentirse abrumados con el cuidado de un niño. Particularmente el amamantamiento ha pasado de moda, y las madres dicen vivamente que ellas no han de ser vacas. Parecen preferir ser dinosaurios.

Tomado del libro: “Los derechos del niño”. Editorial nova. Buenos Aires, 1979. Capítulo XIII: En procura de la salud mental.