El niño sin libertad:

El niño moldeado, condicionado, disciplinado, reprimido, el niño sin libertad, cuyo nombre es legión, vive en todos los rincones del mundo. Vive en nuestra población exactamente al otro lado de la calle. Se sienta aburrido en un pupitre es una escuela aburrida, y después se sienta, en un escritorio más aburrrido aún en una oficina, o en un banco de una fábrica. Es dócil, inclinado a obedecer a la autoridad, temeroso de la crítica, y casi fanático en su deseo de ser normal, convencional y correcto. Acepta lo que le han enseñado casi sin hacer preguntas; y transmite todos sus complejos, temores y frustraciones a sus hijos.

Tomado del libro : Summerhill. Madrid: Fondo de cultura económica, 1987